martes, 16 de diciembre de 2008

Combata el frio de diciembre con una buena alimentacion!



Ante los cambios bruscos de temperatura, nuestro sistema inmune se ve en juego, ya que nuestras defensas tienden a disminuir.





La pregunta es, como hacemos para evitar o prevenir que nuestras defensas se bajen en estos frios de diciembre?


A continuacion te doy unos tips que te pueden ayudar:



  1. Consuma vegetales con hojas de color verde como las espinacas o lechuga, ya que tiene vitamina E, la cual protege el sistema inmune.

  2. Los citricos como la naranja, el melon, y las hortalizas en general son fuente importante de vitamina C la cual fortalece nuestras defensas.

  3. Los probioticos se asocian al fortalecimiento del sistema inmune, procure tomarse un yogurth diario, talvez en alguna merienda, o trata de hacerlo habito en el desayuno.


Un punto esencial, es que tu dieta sea balanceada, que contenga frutas, vegetales, cereales, lacteos (aca podemos incorporar el yogurth), carnes magras, y grasas.



Una funcion determinante de las grasas es regular la temperatura corporal, por lo tanto, se recomienda su consumo pero, moderadamente, igual puedes optar por aceites, como el de soya o el de oliva, o aguacate que contiene grasa buena, que por ende nos ayuda a disminuir nuestro colesterol de la sangre.



Si has incorporado a tu estilo de vida bueno habitos alimentarios mantelos, y no descuides tu alimentacion en estas fiestas!





Recopilado y revisado por:

Angie Tello

Nutricionista

martes, 9 de diciembre de 2008

Aprendiendo a comer


Alimentarse adecuadamente es uno de los métodos más fiables para proteger y mejorar nuestro estado de salud. Actualmente vivimos en una sociedad privilegiada por la gran abundancia de alimentos, sin embargo, paradójicamente nos encontramos también con el problema de la elección de los alimentos adecuados para nuestra dieta.

Como primer punto condicionante para lograr una alimentación sana, nuestra dieta debe ser variada y que incluya alimentos de los diferentes grupos.

Carbohidratos como el arroz, pastas, pan integral, leguminosas como frijoles, vegetales, se recomiendan frutas con cascara comestible como la manzana o guayaba para aprovechar la fibra que contienen, carnes magras o bajas en grasa como el pescado, lácteos y quesos blancos, y grasas, preferiblemente aceites vegetales.

El corazón, los músculos, el sistema nervioso o el desarrollo de actividad física necesitan de un aporte continuo de energía para su adecuado funcionamiento, la cual obtenemos de los alimentos en forma de calorías.

Por ejemplo, dos cucharaditas de aceite vegetal nos brindan unas 90 calorías, así como una fruta mediana unas 60 calorías.

Lo importante es determinar un adecuado balance energético en la dieta, moderando el consumo de calorías para mantener el peso saludable y equilibrando la ingesta de alimentos, con lo que se gastan calorías, mediante la realización de actividad física o deporte.

De esta forma, se puede contribuir a prevenir enfermedades asociadas como la obesidad, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, entre otras.

Otro punto importante de mencionar es la actividad física pues, generalmente, las personas que se mantienen activas tienen menor riesgo de sufrir enfermedades degenerativas, especialmente padecimientos cardiovasculares, hipertensión, infarto cerebral, osteoporosis, etc. Además, esta población controla mejor la ansiedad, el estrés y poseen mayor autoestima.

La actividad física en cualquier intensidad facilita el gasto de energía y, por tanto, ayuda a la dieta en la reducción de peso. Además, contribuye a mantener o aumentar la masa muscular si se realiza un adecuado aporte de carbohidratos, por medio de la dieta, la cual, la encontramos en arroz, pastas, leguminosas, frutas y lácteos.

Se recomienda realizar entre 30 y 60 minutos diarios de algún tipo de actividad aeróbica como el ciclismo, de intensidad moderada que ayuda a quemar una mayor cantidad de grasa.
Hay que buscar actividades físicas que resulten agradables y que se puedan hacer a diario, por ejemplo, pasear a paso veloz o usar la escalera en vez del ascensor.

Otro constituyente importante en la dieta es un adecuado consumo de agua al día (8 a 10 vasos diarios), pues no aporta calorías, pero se considera un nutriente, por los beneficios que aporta a la salud como regulador de temperatura, medio para la eliminación de desechos y transportador de nutrimentos a todo el cuerpo.

La habilidad para elegir una dieta equilibrada es algo que se aprende con el tiempo, además, la población está cada vez más sensibilizada frente a la necesidad y el deseo de mantener y/o mejorar su estado de salud nutricional.

Con fuerza de voluntad, apoyo familiar y educación nutricional por parte de un profesional, se puede, fácilmente, obtener la meta deseada.

Por Angie Tello
Nutricionista
(506)8868-3980
tello.nutricion@gmail.com

lunes, 24 de noviembre de 2008

Niños imitan la alimentacion de los padres desde temprana edad

NUEVA YORK (Reuters Health) -


Los padres que quieren que sus hijos en edad preescolar coman verduras deben analizar primero sus propios hábitos alimentarios.

Un estudio sobre 120 niños pequeños a los que se les permitió "comprar" comida en un supermercado para jugar reveló que hasta los de 2 años tendían a imitar las elecciones alimentarias habituales de sus padres.

Los niños que acumulaban productos dulces, bebidas endulzadas y "snacks" salados tenían en general padres que incluían esos productos en la lista de compras. Los niños con los hábitos de compra más saludables también imitaban a sus padres.

Los resultados, publicados en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, sugieren que hasta los niños muy pequeños no eligen indiscriminadamente los caramelos cuando se les da la posibilidad.

En cambio, ellos estarían ya formando sus preferencias alimentarias, potencialmente duraderas, según los hábitos de compra de los adultos.

"Los datos sugieren que los niños comienzan a asimilar e imitar las preferencias alimentarias de sus padres desde muy temprana edad, aún antes de que puedan apreciar por completo los efectos de esas elecciones", escribió el equipo dirigido por Lisa A. Sutherland, de la Escuela de Medicina de Dartmouth, en Lebanon, New Hampshire.

Eso, indicó el equipo, significa que el supermercado puede ser un aula, donde los padres les enseñan a sus hijos que alimentos como las frutas, las verduras y los cereales integrales tienen prioridad por sobre los snacks y los postres.

Para el estudio, el equipo hizo que 120 niños, de 2 a 6 años, recorrieran de a uno un supermercado para jugar.

Les indicaron a los niños que podrían comprar lo que quisieran entre 133 productos: los alimentos "más sanos" incluían a las frutas, las verduras, los cereales de grano integral, el pan y la leche.

Entre los productos "menos sanos" estaban los postres, los caramelos, las papas fritas, las gaseosas y los cereales dulces.

Los padres respondieron cuestionarios sobre la frecuencia de compra de ciertos alimentos y bebidas. Todos llevaban a sus hijos a los supermercados.

La mayoría de los niños compró algunos snacks dulces y salados; en promedio, sus carritos estaban repletos en partes iguales de productos saludables y no tanto.

Treinta y cinco niños compraron muchos más productos saludables que comida chatarra. En general, la idea de lo saludable en el carrito de compras de los niños imitaba la lista de compras de sus padres.

"Las intervenciones nutricionales para los niños comienzan en la escuela primaria. El estudio sugiere que los niños preescolares ya están formando sus preferencias alimentarias y están atentos a las elecciones de sus padres" escribieron los expertos.

Inculcarles el gusto por los alimentos saludables podría, para los investigadores, facilitar finalmente que tengan hábitos alimentarios inteligentes de por vida.


FUENTE: Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, noviembre del 2008

viernes, 14 de noviembre de 2008

ALIMENTOS QUE MEJORAN LA CONCENTRACION

¿Estás pensando en qué comer hoy? Tal vez deberías considerar qué alimentos y bebidas pueden, de hecho, ayudarte a pensar

Carolyn O'Neil /Cox News Service

El Miércoles 12 de noviembre de 2008



Aunque la mayoría de los estudios en nutrición se han enfocado en el corazón, los huesos y la cintura, un grupo de científicos están reuniendo investigaciones sobre cómo lo que comemos afecta la salud de nuestro cerebro.
Las células cerebrales, al igual que todas la células, comienzan a necesitar de una buena nutrición desde que son creadas. Por eso, existe tanto énfasis en que tener una buena alimentación desde el embarazo y la niñez temprana es necesario para construir cuerpos y mentes saludables.
Actualmente se están realizando más investigaciones sobre cómo la nutrición puede afectar las funciones cognitivas, es decir, el nivel al que el cerebro es capaz de manejar y utilizar información disponible para las actividades cotidianas.
Así que ya sea que estés eligiendo alimentos que en el desayuno te ayuden a mantenerte alerta durante una reunión de negocios o que una botana en la tarde aumente tu poder de concentración, he aquí una lista de consejos para alimentar tu cerebro.

- No olvides los folatos. Podemos encontrar folato en el jugo de naranja, vegetales verdes, melón y cereales integrales, incluyendo los enriquecidos con ácido fólico como pan, cereales, pasta y arroz. Se ha demostrado que para mejorar el estado de alerta en adultos, la vitamina B es de suma importancia en las primeras etapas del embarazo pues con ello se previenen defectos de la médula espinal y puede ser clave en la formación de células cerebrales para la memoria.
Investigaciones realizadas en el Centro Jean Mayer de Investigación sobre Nutrición Humana de la Universidad Tufts en Boston muestran que altos niveles de folato en la sangre contribuyen a mantener controlados los niveles de homocysteina. Esto es bueno, pues niveles altos de homocysteina están relacionados con un mayor riesgo de sufrir demencia o Alzheimer. Así que tomar un vaso de jugo de naranja y una pieza de pan integral es realmente bueno para el cerebro.

- Las células cerebrales requieren de colina. Disponible en la yema de huevo, cacahuates, soya y linaza, este nutriente ayuda a darle soporte al servicio de mensajería del cerebro, conocido como neurotransmisores.
La colina también está relacionada con la producción de células nuevas. Sin embargo, de acuerdo con la nutrióloga Elizabeth Ward, quien presentó los hallazgos en la Conferencia sobre Nutrición y Alimentos que la Asociación Americana de Nutrición realizó en Chicago: "es un nutriente que con frecuencia no consumimos lo suficiente.
De hecho, menos de 10% de los niños, mujeres y hombres más grandes cumple con el consumo de colina recomendado". Ward indica que un huevo, que contiene 125 miligramos de colina, puede ayudar a disminuir esa brecha.

- Aumenta los antioxidantes. Es difícil no escuchar los beneficios de los antioxidantes en estos días. Alimentos que van desde la granada hasta la ciruela pasa contienen altos niveles de esos químicos que nos ayudan a combatir diversas enfermedades y, según científicos en nutrición de la Universidad Tufts, éstos contribuyen a combatir el estrés oxidativo y con ello, ayudar a proteger las funciones cognitivas. Así que añade algunos arándanos a tu yogurth y pide una ensalada de espinaca en el almuerzo, es bueno para el cuerpo y para la mente.

- Pon atención a los tés. Investigaciones recientes sobre el té se enfocan en sus efectos tranquilizantes y en cómo entonces podemos alcanzar una mejor concentración en la tarea que estemos realizando.
John Foxe, profesor de neurociencia, biología y psicología del City College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, descubrió que la tianina- aminoácido que se encuentra en el té- incrementa la actividad de las ondas cerebrales, lo que a su vez genera un estado mental más tranquilo y a la vez alerta. La tianina se encuentra en el té negro, verde y en el chino oolong. - Agua para el cerebro. Si tienes la mente confusa o sientes cierta irritabilidad, es posible que tengas sed. La deshidratación puede hacerte sentir desganado y letárgico y provocar problemas de concentración. Tal vez no necesites más cafeína para resistir el resto de la tarde; en todo caso asegúrate de beber agua durante todo el día. El agua de fruta y vegetales como botana también contribuyen con la hidratación.







Inf recopilada: CONEJO, G. 2008. Revista Nutrinfo.